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Vida nocturna de Miami: del ron de contrabando a South Beach

hace 3 horas
7 min de lectura

La noche de Miami siempre ha girado alrededor de las reglas: quién podía vender un trago, quién podía dormir en un hotel, hasta qué hora podía sonar la música. Cada generación encontró cómo darles la vuelta, y de esas vueltas salieron buenas historias: lanchas cargadas de ron, un disco en vivo que pasó décadas guardado y una calle entera de hoteles color pastel.

Aquí va en orden, con nombres y fechas que se pueden comprobar. Mucho de lo que se cuenta sobre la noche de Miami es leyenda, así que nos quedamos con lo que está documentado.

Seca solo en el papel: de 1913 a 1933

El condado de Dade se declaró seco en 1913, seis años antes de que se ratificara la Enmienda 18. La prohibición casi no se cumplía. Cuando la Ley Seca llegó a todo el país, Miami tenía lo que un contrabandista necesitaba: costa abierta y La Habana, Bimini y Nassau a un viaje en lancha. La historia de la ciudad que publicó PBS habla de limusinas esperando en los muelles los barcos llenos de licor, y de cargamentos que seguían al norte en vagones refrigerados, disfrazados de toronja, tomate o aguacate.

En las altas esferas nadie parecía muy preocupado. El presidente Warren Harding visitó Miami Beach en 1921, poco después de su toma de posesión, y bebió con el desarrollador Carl Fisher y sus socios. En 1925, un pastor preocupado le dijo a The New York Times que quien tuviera prisa por llegar al infierno encontraría en Miami "cuestas engrasadas" de sobra. En 1928, Al Capone compró una propiedad en Palm Island. Los casinos clandestinos prosperaron junto con el negocio del licor.

De los speakeasies en particular quedan pocos papeles, y muchas de las historias que se repiten hoy no se pueden probar. El contrabando, en cambio, está bien documentado. La Ley Seca terminó en 1933 y la fiesta salió a la luz.

Swing Street y los supper clubs

La época de los clubes que vino después giraba alrededor de los turistas de invierno, que llegaban de diciembre a abril. Los locales se concentraban en Dade Boulevard y en la calle 23, conocida como Swing Street. En Palm Island, el productor Lou Walters, padre de la periodista Barbara Walters, tomó el Palm Island Club alrededor de 1940 y lo relanzó como un Latin Quarter, con grandes nombres para la temporada. Un incendio en agosto de 1959 lo cerró para siempre.

La guerra lo interrumpió todo. Desde febrero de 1942, los reclutas de las Fuerzas Aéreas del Ejército llenaron Miami Beach, y los hoteles de playa se convirtieron en cuarteles, comedores y salones de clase. El programa empezó a reducirse en el verano de 1943.

La gran apuesta de la posguerra llegó el 23 de diciembre de 1948. Murray Weinger, un neoyorquino que había manejado clubes en Coney Island, abrió Copa City en 1301 Dade Boulevard, en un edificio curvo del diseñador Norman Bel Geddes. No tenía columnas interiores, así que el techo parecía flotar sobre el público. Cena, tiendas, música y radio compartían dirección. Quebró a los pocos meses, en 1949, aunque en 1951 el club todavía contrataba grandes nombres. Mientras tanto, en mayo de 1950, el Comité Kefauver del Senado celebró en Miami sus primeras audiencias, donde quedó en actas el juego ilegal a gran escala en Florida.

Los hoteles se quedan con el show

La siguiente jugada fue de los hoteles. Morris Lapidus diseñó el Fontainebleau, abierto en 1954, y luego el Eden Roc, justo al lado, para Harry Mufson, el exsocio distanciado de Ben Novack, dueño del Fontainebleau. La pelea duró años. A principios de los 60, Novack levantó una torre ciega de 14 pisos que le daba sombra a la piscina del Eden Roc, y desde entonces se le recuerda como el muro del rencor, el "spite wall".

El huésped ya no tenía que salir del edificio para ver un show. Frank Sinatra cantó cientos de veces en el nightclub del Fontainebleau, y en marzo de 1960 se filmó allí un especial de ABC con Sinatra y Elvis Presley, recién salido del Ejército. Cuando se acabó el Latin Quarter, Lou Walters también llevó su show a un hotel.

Después de las 2 a.m. en Overtown

Muchas de las estrellas que trabajaban en Miami Beach no podían dormir ni comer allí. La segregación mandaba a los artistas negros al otro lado de la bahía, a Overtown, donde la Northwest Second Avenue y sus alrededores se conocían como el Little Broadway del Sur, con el Lyric Theater, construido en 1913, como pieza central. El promotor Clyde Killens recordaba cómo era en los años 50: Nat King Cole y Sammy Davis Jr. terminaban sus shows de hotel a las 2 de la mañana y todos se iban para el hotel Sir John, en Overtown. Algunas noches seguían tocando hasta el amanecer.

Josephine Baker se negó a cantar en Copa City si su contrato no garantizaba la entrada del público "sin distinción de raza, color o credo", y el show se hizo el 10 de enero de 1951 ante una audiencia integrada. El 12 de enero de 1963, Sam Cooke grabó en vivo en el Harlem Square Club de Overtown. A RCA le pareció demasiado crudo para su imagen pop y guardó las cintas hasta 1985.

La Interestatal 95 atravesó Overtown en los años 60 y desplazó a buena parte del barrio. Para 1989, el Lyric era el último edificio en pie del Little Broadway.

La Habana en el exilio, tiki en Collins

Con el exilio cubano, la noche de Miami cambió de idioma. Los primeros exiliados abrieron clubes que buscaban revivir La Habana de los años 50, y uno de ellos fue Les Violins Supper Club, comprado y remodelado por tres socios a principios de los 60. Allí muchas estrellas cubanas tuvieron su primer trabajo en el exilio como meseros cantantes, y los shows se describían como una revista al estilo Las Vegas de la vieja Habana. La política del exilio también entró al salón: en mayo de 1968, un grupo anticastrista atacó el club con una bomba lacrimógena.

Más al norte, los moteles escribían otra historia. En los años 50 y 60, la Collins Avenue de lo que hoy es Sunny Isles Beach se convirtió en el Motel Row, con hasta 50 moteles que competían por tema: camellos de concreto en el Sahara, una pirámide de fibra de vidrio en el Suez. La propia ciudad recuerda las bandas en los tiki bars del patio, el Wreck Bar del Castaways como punto de trasnochadores y un lounge de la zona donde se presentaron Tina Turner y Chuck Berry. A principios de los 2000, las torres reemplazaron a la mayoría de esos moteles.

El art déco rescata South Beach

Para los años 70, South Beach estaba en mal estado. La revista American Heritage lo describió como poco más que un depósito de ancianos al borde de la pobreza. Barbara Capitman fundó la Miami Design Preservation League en 1976, y el 14 de mayo de 1979 el distrito Art Deco se convirtió en el primer distrito urbano del siglo XX en el Registro Nacional de Lugares Históricos. Leonard Horowitz, cofundador de la liga, escogió los tonos pastel que cubrieron los hoteles deteriorados de Ocean Drive.

Miami Vice, al aire de 1984 a 1989, hizo el mercadeo. Los escenógrafos montaron negocios de mentira en locales vacíos y les lavaron la cara a hoteles viejos, y para 1985 ya llegaban fotógrafos de moda y modelos por los cuartos baratos y los fondos. Los clubes vinieron detrás. Un salón en Collins Avenue y Española Way que había sido club de baile para personas mayores era, a finales de la década, el Warsaw Ballroom.

Un club en cada cuadra

Una guía de clubes del Miami Herald de mayo de 1994 sirve de foto de la época. Amnesia, en 136 Collins Ave., era al aire libre, con T-dances los domingos por la tarde. Bash, en Washington Avenue, tenía entre sus dueños a Sean Penn y a Mick Hucknall, de Simply Red. Club One mezclaba salsa y merengue con disco y traía artistas latinos en vivo cada semana. Warsaw reinaba entre los clubes gay de South Beach, y los dueños de Paragon, el club gay más grande de South Beach, le habían vendido su antiguo local a Prince.

Los DJ y los clubes gay marcaban buena parte del ritmo, y la Winter Music Conference, fundada en 1985, le dio a la industria de la música dance una cita anual en marzo. Liquid abrió a finales de noviembre de 1995 con Ingrid Casares como socia y su amiga Madonna como clienta frecuente. El festival Ultra nació como una fiesta de un día en la playa durante la conferencia, en marzo de 1999. Ese mismo año, Warsaw cerró y su salón terminó convertido en un deli.

Adónde se fue la noche

A principios de los 2000, el downtown de Miami ya tenía un distrito de entretenimiento en torno a la Northeast 11th Street, repleto de licencias de licor de 24 horas. Más tarde Wynwood sumó sus propios bares, junto con sus propias peleas por la hora de cierre.

En Miami Beach la discusión por los horarios siempre regresa. En 2017 los votantes rechazaron adelantar a las 2 a.m. la última llamada en los clubes al aire libre de Ocean Drive, y en noviembre de 2021 apoyaron, con cerca del 57 por ciento en una votación no vinculante, fijar el límite en las 2 a.m. Los jueces tumbaron reglas anteriores para partes de South Beach, y en abril de 2023 ese límite entró en vigor en South of Fifth, con una excepción para locales con capacidad para menos de 100 personas. Más de un siglo después de que Dade se declarara seco, Miami sigue discutiendo a qué hora se sirve el último trago.

La noche en Collins hoy

Porterhouse está en 17004 Collins Ave, en Sunny Isles Beach, la misma avenida del antiguo Motel Row. Los viernes y sábados hay cantante en vivo de 8:30 a 11 p. m., y después los DJ siguen en nuestro bar nocturno hasta las 5 a. m.. Mira la programación semanal y reserva tu mesa en Resy.

 
 
 

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